Muchas veces uno se pregunta qué es lo que hace que una persona robe. ¿Necesidad o deseo? ¿Lo hace por gusto o por el deseo de perjudicar? ¿Por qué roba? ¿Qué lleva a un ladrón a cometer un delito? ¿Qué perfil es común a estas personas?

Las respuestas a estas preguntas pueden variar como consecuencia de las características de vida de cada persona (delicuente) y de las circunstancias de su entorno.

Factores como el nivel de educación, nivel cultural, personalidad, crisis económica y, sobre todo familia, son determinantes en el perfil de una persona que por diferentes motivos cae en actos delictivos.

Empecemos pues por conocer algunos rasgos de quienes se desenvuelven en la “industria del robo”, porque aunque el nombre suena exagerado, el delinquir se ha convertido en una industria que ha traído como consecuencia el implementar medidas de seguridad para todo tipo de inmueble, como es el caso de sistemas profesionales de alarma cableada, como las que ofrece Tecnicom.

Ladrón con familia desestructurada

Por curioso que pueda resultar mencionar el término “familia” como un factor que influye en que una persona se dedique a robar, resulta verdadero, porque si se trata de una familia inestable, desestructurada y de bajos recursos, esto propicia que niños y adolescentes crezcan en un ambiente poco favorable.

De hecho, estudios recientes han demostrado que “cuando un adolescente se convierte en delincuente, no es por la falta de empleo y de educación”, sino porque procede de una familia inestable, que influye en el carácter que se le va formando y, que por ende, puede despertar inclinación por la delincuencia en la juventud y luego en la adultez.

Una familia desintegrada, de escasos recursos, en la que ha sido poco -si no es que nulo- el acceso a la educación, , conduce a individuos a vivir sin más principios y ambición, que de lo ajeno, introduciéndose en bandas organizadas que roban y que son lideradas por un “profesional”.

Ladrón por necesidad económica

Otro factor que determina el perfil delictivo de un individuo es el desempleo y la necesidad, derivados de una severa crisis económica.

Este tipo de personas que delinquen suelen tener estudios y un buen estatus social. Si incurren en el delito de robar es por una seria necesidad económica y quieren mantener su estatus ante sus amistades y familiares, dado que antes se permitían caprichos. No aceptan tener que cambiar el “tren de vida” al que están acostumbrados.

Por eso prefieren hacer algo ilegal, aún a costa de riesgos. Desgraciadamente la falta de experiencia o de habilidades los lleva a veces a gestionar mal el hurto, son descubiertos y acaban en la cárcel.

Bandas organizadas

Además de estos dos perfiles de ladrones, también está el perfil de la banda de ladrones que roba en equipo.

Regularmente estas organizaciones son encabezadas por una persona con rasgos de líder, capacidad de organización y con carácter para saber planear, dar órdenes y designar responsabilidades.

Las bandas de ladrones están integradas, en su mayoría, por personas que proceden de un bajo estrato social, cuyas familias están desintegradas, lo que contribuye a que algunos de sus miembros, en su niñez o adolescencia, caen en actos delictivos.